La cuestión de poder en la traducción parece ser especialmente pertinente y aplicable al cine contemporáneo. Recientemente, los expertos en traducción han acordado que la verdadera traducción no tiene lugar entre palabras sino entre culturas. El texto se percibe como una parte íntegra de la palabra y no como “un espécimen aislado de la lengua”. Así, el proceso de traducción es visto como una transferencia transcultural, que está determinada por el grado de prestigio que tienen la lengua origen y la lengua meta, así como sus relaciones recíprocas.
Snell Hornby "Translation Studies. An Integrated Approach "1998
Allá por el 22 de diciembre de 2007 nos quedábamos diciendo que a Francia se le ocurrió la genial idea de doblar películas. Lo cierto y verdad es que, y perdonad la demora, me ha costado un poco retomar el tema, pero ya puestas en materia y leídos vuestros comentarios (mis más profundas y sinceras gracias) seguimos ilustrando estos hechos que espero nos sirvan, a los interesados, comprender aquello que nos parece tan “normal” ya que es a lo que estamos acostumbrados desde siempre.
On y va...
Pues sí, decíamos los franceses. Que a los franceses se les ocurriera el doblaje no fue por algo fortuito. Uno de los factores que contribuyó a esta elección fue el hecho de que estaban tan acostumbrados a escuchar su idioma en la tele y en el cine (debido al gran número de producciones propias) que fueron las propias audiencias las que automáticamente demandaron la forma de doblaje. Tras esta innovación francesa, la introducción del doblaje se adaptó rápidamente tanto en países grandes como pequeños. El coste de la producción de una película se incrementó y a los países pequeños les resultaba cada vez más difícil exportar sus producciones. Inevitablemente, sus producciones nacionales decayeron. Esto fue lo que llevó a que la importación incrementase. Por el contrario, los países europeos más “poderosos” estaban mejor equipados para continuar produciendo sus propias películas. Sin embargo, también se enfrentaron con la competición americana. La gran diferencia entre países grandes y pequeños se reflejó más tarde en la elección del modo de traducción: los países con más medios económicos tendían a doblar producciones extranjeras, mientras que los pequeños, subtitularon.
Desde principios de los años 30 hasta principios de los 50, las compañías americanas gobernaban toda la industria cinematográfica porque monopolizaban sus equipos de grabación. Durante la 2ª Guerra Mundial, la industria americana floreció y se rodaron aproximadamente 2500 películas. Alemania, Italia y España formamos un grupo completamente diferente. Hace sólo unas décadas éramos países fascistas convencidos de nuestra propia superioridad y excelencia, y las industrias cinematográficas de la post-guerra eran una herencia directa de estos gobiernos dictatoriales. Los dictadores eran completamente conscientes de que escuchar la propia lengua servía para confirmar su importancia y reforzar un sentido de identidad nacional y autonomía. En España “Franco también gobernó contra cualquier versión no doblada en un intento de mantener la supremacía del idioma nacional como expresión de poder cultural, político y económico.” (del Camino Gutiérrez 1997).
También los gobiernos alemanes e italianos adoptaron normas promoviendo e incluso forzando a realizarse doblajes como modo de traducción cinematográfica. En España, entre 1936 y 1975 había unas noventa órdenes ministeriales publicadas, que eran una forma prescriptiva de censura. Exhibir películas en idioma extranjero estaba oficialmente prohibido “debido a los efectos nocivos que la película pudiera producir en la sociedad”.
“Queda prohibida la proyección cinematográfica en otro idioma que no sea el español, salvo autorización que concederá el Ministerio de Industria y Comercio y siempre que las películas en cuestión hayan sido previamente dobladas. El doblaje deberá realizarse en estudios españoles que estén ubicados en el territorio nacional y por personal español”.
La utilización de la lengua materna, obligatoria bajo la presión de las autoridades, afectó no sólo a la estrategia de traducción de este periodo, sino también contribuyó a determinar la preferencia de las audiencias hacia el doblaje. Por tanto, no es sorprendente que los espectadores españoles se hayan acostumbrado a la técnica de doblaje que lleva instaurada ya tantos años. Teniendo en cuenta que las audiencias cada vez son mayores y el público general no tiende a hacer ningún esfuerzo en leer el texto subtitulado en la pantalla, no va a ser fácil erradicar esta tradición de tan largo tiempo en España.
Pero la industria cinematográfica no se limita sólo a Europa. El mundo entero está inundado de producciones americanas. Casi a comienzos del siglo XX los Estados Unidos empezaron a establecer su posición incuestionable en el mundo. Hacia 1890 “la frontera” había desaparecido. Era la época en la que América debía decidir si seguir o no los pasos de otros imperios y adquirir algunas colonias. Sin embargo, debido a diferentes factores, resolvieron no imitar los patrones tradicionales. En vez de eso, expandieron la Doctrina Monroe y se convirtieron en el poder dominante del mundo cambiando la estrategia hacia una hegemonía cultural y económica. El llamado estilo de vida americano, el mercado de economía libre y la democracia se convirtieron en símbolos de la cultura americana. Los Estados Unidos han perseguido explotar masivamente la cultura neocolonial. Es posible que a través de las películas –entre otros muchos factores- que los valores americanos se extendieran por todo el mundo y se comenzaran a contemplar como valores universales e ideales. Y esto se puede considerar como otra forma de colonización.
Los países de habla inglesa y particularmente los Estados Unidos, nos llevan la delantera y mueven los hilos en la industria cinematográfica de hoy día: la globalización es generalmente sinónimo de una anglinización unidireccional, el dominio del inglés y la cultura angloamericana a expensas de otras lenguas y culturas”. Un punto interesante que prueba que el dominio americano y su estrechez de miras en cuanto a otras culturas son los “Oscars”, convocados anualmente por una academia institucional que aspira a una fama global. Entre sus categorías se encuentra la de “mejor película extranjera”, donde la palabra “extranjera” significa cualquier cosa que no sea anglófona.
Sin embargo, no es sólo el dinero lo que decide el modo de traducción. La elección del tipo de traducción depende en gran medida en la actitud de la lengua meta con respecto a la lengua origen y no es infrecuente que los factores políticos determinen el modo elegido. Resumiendo, los países de la Europa del oeste no se oponen a las producciones americanas. En los países árabes, por el contrario, hay una fuerte resistencia en adoptar las normas y hábitos del adversario americano. En contraste y oposición a Hollywood, la cinematografía hindú, bajo el nombre de Bollywood, ha desarrollado y florecido en su propio territorio así como en otros países con unas fuertes actitudes antiamericanas. En conclusión, se hace obvio que la traducción de películas no es sólo un problema lingüístico, sino más bien una actividad que está condicionada en gran medida por las necesidades funcionales de recibir o no cultura, o simplemente, por las demandas hechas por las películas originales.
Seguiremos con doblajes y subtítulos (spring final). Y os dejo para la meditación, visión y audición un vídeo para amenizar esta árida entrada. Es de la película "Der Untergang" (La caída). Lo pongo por varias razones. En primer lugar, por el tema y lo comentado anteriormente sobre la relación entre cine y fascismo, la influencia en la traducción y su modo. En segundo lugar, para constatar que el desconocimiento del idioma nos puede hacer creer que lo que se traduce es lo que realmente se dice y finalmente, como apunta el subtitulador de este vídeo, el desconocimiento de una lengua no impide entender lo que se habla porque siempre ayudará el contexto y el gesto (él mismo confiesa haberlo traducido sin tener idea de alemán). Bueno, ya me contaréis.
"Un'altra lingua perde il suo carattere e muore nella vostra, quando la vostra nel riceverla perde il carattere suo proprio, benché non violi le sue regole grammaticali."
Giacomo Leopardi
Érase una vez el mundo. Érase una vez un mundo vacío que se fue llenando de cosas y más cosas. Érase una vez un tiempo en el mundo en el que llegaron los hombres y las lenguas y ya era posible comunicar y entender. Érase una vez un tiempo en el que comenzaron las historias y hubo un tiempo también en el que las historias se contaban y luego se podían ver en pantalla porque llegó el cine. Y al principio de verse todo fue como al principio de todo porque… el cine era mudo.
El cine mudo tenía como meta la de servir de lenguaje natural para comunicar sus mensajes y utilizar el lenguaje cinematográfico puro, completo y riguroso, un lenguaje que no tenía necesidad de intervenciones externas para ser comprendido. El carácter esencial de esta lengua debía tener como premisa su universalidad; debía ser la solución para hacerse entender ante el obstáculo de la diversidad de lenguas universales. En otras palabras, debía realizar el antiguo sueño de ser “un esperanto visual”, el mejor medio para que la gente se expresara y se hiciera comprender.
Cuando el cine se volvió sonoro se hizo necesaria la traducción, una transposición de la lengua origen a la lengua meta para que el espectador pudiera comprender el contenido de la película, de la imagen y aquí nació la traducción cinematográfica.
Llegados a este punto, es donde comienzan ciertas controversias y disensiones, por no mencionar otros muchos sustantivos, puesto que opiniones puede haber casi tantas como películas hay en este mundo. El cine, el cine y la traducción o la traducción en el cine... Me concreto en un aspecto, en la traducción de títulos de películas (podríamos también hablar de frases, pero esa es otra historia y se la contaremos en otro momento, quizás). Si partimos del hecho de que a raíz de un título el público ya se hace una idea general sobre el género de película que va a ver, un punto a favor de muchas traducciones que circulan por ahí es éste, elemento decisivo a la hora de vender en taquilla. Entre las estrategias de mercado de las distribuidoras cinematográficas se encuentra la de traducir los títulos de las películas de un modo creativo, con la finalidad de atraer el máximo número posible de espectadores (aunque a veces más que acercar, lo que consiguen es todo lo contrario, por ejemplo una buena película titulada "The frighteners" y traducida como "Agárrame esos fantasmas", y que estuve casi a punto de perderme por ese título tan ton). De modo que si en ocasiones las traducciones nos parecen una discordancia con respecto al original o simplemente una solemne gilipollez, no culpemos sólo al/a traductor/a, ellos tienen que cumplir ciertas normas, pero hay títulos y títulos y no sé si esa "creatividad" tiene límites, visto lo visto creo que no y me pregunto -¿deberían ponerse?-. Si se respetan ciertas reglas de traducción, por supuesto que sí, si la traducción tiene libertad absoluta entonces ¿ha de llamarse traducción o debería inventarse un vocablo nuevo? (El término adaptación está muy socorrido y me resulta poco legítimo). No obstante, no culpemos sólo a la distribuidora, maticemos, también existen tan pésimas traducciones porque hay traductores que, o bien no dominan perfectamente el idioma o bien no conocen todo lo necesario de la cultura del país de origen del film (y esto es algo básico en este trabajo, lengua y cultura no se pueden separar). Un ejemplo entre un millón podría ser "Cortina rasgada" ("Torn curtain") (1966) de Alfred Hitchcock, que en realidad se refería al telón de acero. Ejemplos contrarios también existen, que la traducción sea mejor que el original lo podemos ver en "Centauros del desierto" de John Ford, adaptación, sin duda, mucho mejor que la traducción literal de su original "The Searchers" (Los perseguidores). Otra tendencia de última generación es aquella en la que no se traducen los títulos de muchas películas. Las distribuidoras tienden a tener muy en cuenta el público al que se dirigen y no les importa apartar a todo aquel que se sitúa al margen (si no sabes inglés, allá dónde te metes). Los ejemplos son incontables: One Million Dollar Baby, Ocean’s 11, Mystic River, Crash, Seven, Shakespeare in love, Gladiator (como si no existiera la palabra "gladiador" en castellano)… son sólo algunos títulos recientes cuya traducción o adaptación al castellano no presenta muchos problemas.Y tenemos mucha suerte de que muchos ya ni se traduzcan, porque si no habría títulos como "La Matriz", o "Matar a Bill". Incluyo un párrafo de Rafael Arias Carrión en “Cómo traducir un título” (Página Abierta, 172, julio de 2006) por su genialidad. Según él, la culminación máxima de este proceso de no traducir los títulos tuvo su cima en 1999, con la última película de Stanley Kubrick, Eyes Wide Shut (cuya posible traducción sería el hermoso oxímoron Ojos ampliamente cerrados) y que más que informar al público molestaba, puesto que es un título difícil de pronunciar (“aisguaidsat”, más o menos), convirtiéndose durante un tiempo en “la peli de Kubrick” o “la última del Tom Cruise”. Como bien decía en algún momento más arriba, este tema da mucho de que hablar y lo peor de todo, es que ya se ha hablado demasiado sobre ello y hay poca solución. Podría decir, a modo de curiosidad, que en Sudamérica los títulos son traducidos, en numerosos casos, de forma diferente que en España ("Corazón salvaje" es conocida como "Salvaje de corasón" (un pequeño matiz) o, por ejemplo, y ésta es buena "Sonrisas y lágrimas" como "La novicia rebelde" (¿no suena un poco porno?). Ilustremos con una imagen.
Boogeyman como "El hombre de la bolsa" (¿qué bolsa? ¿la del Mercadona?). The Eye, que ya se estrenó aquí con el título original en inglés, lo que no quedó mal del todo, en Sudamérica,... "El Ojo" (¿qué ojo...?, como no veas la portada podrías pensar que es una peli gay... ). Home alone? En España se llamó Solo en casa pero en América latina Mi pobre angelito, Home on the range, Zafarrancho en el rancho en España y Vacas vaqueras en América, hay qué ver.
Algunas traducciones para acabar:
The Sound of Music - El sonido de la música - Sonrisas y lágrimas Butch Cassidy and the Sundance kid - Butch Cassidy y el chico Sundance - Dos hombres y un destino Some like it hot - … - Con faldas y a lo loco Duel - Duelo - El diablo sobre ruedas Monty Python and the Holy Grail - Los Monty Python y el Santo Grial - Los caballeros de la mesa cuadrada (y sus locos seguidores) The whole nine yards - Las nueve yardas enteras - Falsas Apariencias Flawless - Impecable - Nadie es perfecto Rosemary's Baby - El bebé de Rosemary - La semilla del diablo. La traducción destroza toda la película, que se basa en esa interrogante. Vamos, que al cuarto de hora de película ya sabemos cuál es el final por obra y milagro del “titulador”. Batteries not included - Pilas no incluidas-Milagro en la calle 8.
Die Hard - Duro de matar-. El traductor mezcló "Difícil de matar" y "Duro de roer". Like father, like son - De tal padre, tal hijo. El traductor no se atrevió a titular "De tal palo tal astilla" que es la equivalencia de este refrán en castellano. Ice Princess - La princesa del hielo - Soñando, soñando… triunfé patinando (según mi punto de vista, el título más idiota de la historia del cine). Working girl - Armas de mujer. ¿Suena mejor que "Chica trabajadora"? ¿Qué tal "Curranta"?
North by northwest - Norte por noroeste - Con la muerte en los talones Carlito’s way - Atrapado por su pasado Jaws - Mandíbulas - Tiburón What's up,doc? -¿Qué hay de nuevo viejo?- ¿Qué me pasa doctor?
Y no creamos que esto es algo autóctono, en otros países más de lo mismo. Ejemplifico con algunas traducciones en francés (algunas reescritas en inglés, por si no queda claro, le père Lachaise!).
Titre original - Titre française
Wild things - Sex crime Trouble in mind - Wanda's café Cruel intentions - Sexe intentions Runaway Bride - Just Married Eraserhead - Labyrinth Man The Man who wasn't there - The barber Sexe academy - Not another teen movie Trust me - Trust Truman Capote - Capote Blue in the face - Brooklyn Boogie Analyze this - Mafia blues Field of dreams- Jusqu'au bout du rêve It could happen to you - Milliardaire malgré lui Last man standing - Dernier recours Maid in Manhattan - Coup de foudre à Manhattan Men of honor - Les chemins de la dignité No way out - Sens unique The scarlett letter - Les amants du nouveau monde East is East - Fish and Chips The piano - La leçon de piano
Y esto no acaba...qué va, "hay barca para seguir." Puesto que si tomamos al pie de la letra las palabras de Henri Meschonnic "La traducción debe ser producción no reproducción", - ¿Sí?- Me pregunto a mí misma y ¿entonces...?