viernes, 21 de marzo de 2008
EL PARTENÓN
lunes, 3 de marzo de 2008
REFLEXIONES DE CHRIS STEVENS
He estado pensando en esa antigua adivinanza. ¿Cuál es el sonido de una mano que aplaude? Yo opino que ninguno. Si no hay dos manos no hay aplauso. Es muy simple. Estrellas, galaxias, aplausos. ¿Qué quiere decir? Quiere decir que todos necesitamos a alguien. Seas una constelación o un protón, un yin o un yan, todos relacionados con todos. Como Romeo y Julieta, las patatas fritas con carne, Tom y Jerry, Epy y Blas, el caballo y el vaquero, Marco Antonio y Cleopatra.
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PERCEPCIONES
miércoles, 27 de febrero de 2008
EL ARTE DE LA ABSENTA o el arte de la ausencia

Depresivo, talentoso, melancólico, apasionado.
Joven pintor que vive la bohemia de Montmartre, en una lamentable situación de pobreza. Sobrevive día tras día con un par de bollos de pan y algún que otro caldo de pollo, sin olvidar la absenta, que le permite arrinconar todos sus males. Alojado en una casa en construcción en la calle “Brèche aux loups” en medio de lienzos y más lienzos inacabados, frecuenta las fiestas y los cafetines de la colina donde se encuentran todos los artistas efervescentes de ideas, así como las diferentes corrientes que agitan ese monte: académicos, realistas, neorrománticos y un nuevo movimiento orientalista al que se siente muy apegado.
Adaptado de L'art d'être dragon de Ulric Maes.
Sólo el lector, o mejor dicho, el bebedor, podría averiguarlo por sí mismo. No hay duda, sin embargo; que durante los dos últimos siglos la absenta ha repercutido en el arte, la poesía y el mundo de las ideas, sorprendentemente originales, rebeldes y cuestionadoras de sus extremos. Era la época de Rimbaud y Verlaine, perseguidos por retar las convenciones del momento cada vez que se enfrentaban a ellas. Sus “travesuras” provocaron indignación por la Europa de entonces, pero su poesía ingeniosa –una reflexión de su búsqueda por la verdad del sentido de la vida- permanece con nosotros hasta el día de hoy.
Inspiradora y liberadora, el Hada Verde fue un símbolo poderoso del avant-garde (la vanguardia) que reinó en los cafés parisinos hace ya casi dos siglos. En este sentido, el Hada fue lo que luego se convirtió en la subcultura hippie durante los años sesenta. Bajo su compañía –o bajo su influencia- los escritores y artistas de la Belle Époque se convirtieron en lúcidos comentadores o en un nuevo mundo emergente. A golpe de pincel o de pluma, experimentaron, se rebelaron, provocaron y exitosamente trastornaron las reprimidas convenciones del momento.

Tal vez no sea sorprendente el hecho de que esta obra de arte proveniente de un gusto demasiado exacerbado hacia lo nouvelle impresionara a un victoriano que acababa de cruzar el canal. Sin embargo; lo que sí es sorprendente es la intensa francofobia con la que el cuadro irrumpe en el mundo del arte londinense. En primer lugar, la obra fue abucheada en la sala de subastas Christie's. Más tarde, provocó la cólera hacia cualquier elemento de procedencia francesa: la cultura francesa (o la carencia de ella, como alguien diría alguna vez), el veneno francés (la absenta) e incluso “el mal francés” (la sífilis).
La morbosidad de la mente francesa moderna es famosa y universalmente admitida… su abierto ateísmo, su crueldad, su alucinación y la flagrante inmoralidad de todas las escuelas francesas de pensamiento es completamente incuestionable.
Picasso "Ángel Fernández de Soto" (más conocido como "El bebedor de absenta"). Matiz de color: aquí el arte era más que verde: azuuuuuuuuuuuuul.Corelli también advirtió:
Picasso (para saber más: aquí).
Mientras que en París, el Hada Verde ha sido una invitada bienvenida del café Nouvelle-Athenes, el lugar en el que Degas representa “La absenta”, Sarah Bernard bebió allí, como lo hicieron Van Gogh, Lautrec, Gauguin, Manet, Monet y otros famosos y no tan famosos bohemios. Bajo los efectos de uno o varios vasos de absenta, pintaron y escribieron, discutieron y compartieron ideas o simplemente cantaron y leyeron poesía.

Su fin abrupto llegó en la segunda década del s. XX cuando los belgas, después los suizos y finalmente los franceses prohibieron la absenta. En esa época, el hada verde había impulsado a una generación de artistas hacia la producción de innumerables trabajos dedicados, o inspirados, bajo los curiosos efectos de una criatura con alas verdes.
Manuscrito original de Aleister Crowley del poema "La leyenda de la absenta" (titulado aquí como "L'absinthe") publicado en The International (Nueva York, octubre 1917) bajo el seudónimo Jeanne La Goulue (famosa bailarina del Moulin Rouge retratada por Toulouse Lautrec). Este mismo poema fue citado por Crowley en su ensayo posterior "Absenta. La Diosa Verde".

martes, 26 de febrero de 2008
HOY APRENDÍ QUE...

A lo que Antonio me respondió con un Martirio de las horas que nos taladran las manos con su lluvia de segundos.
martes, 19 de febrero de 2008
ACHTUNG! MUJER Y LIBRO ¿PELIGRO?
Este párrafo pertenece a “Horas de éxtasis”, uno de los capítulos de Las mujeres, que leen, son peligrosas de Stefan Bollmann (y he de puntualizar que el uso estratégico de la coma tras la palabra “mujeres”, no sé, me resulta interesante. Realmente ¿debería ir ahí?). Me regalaron este libro las pasadas navidades y acabo de terminarlo y ya que ciertas cosas me derivan, sin más remedio, a otras, pues aquí queda esta entrada.
Nunca me han gustado las catalogaciones de cosas de hombre vs cosas de mujer, aparte de lo que a indumentaria y accesorios diversos le confiero -no tantos- y en estos tiempos, menos aún. Lo que llaman literatura femenina, en cierta manera y en casi todas, me crispa, y no lo puedo evitar, pues nunca oí hablar de una literatura masculina, que por no haber escuchado no dudo que exista, sin embargo no puedo tampoco rechazar la evidencia histórico-literaria de tantísimos hechos y es por esto. Laura Freixas en el prólogo al libro Madres e hijas cita:


Pierre-Antoine Baudouin "La lectura". 1760
martes, 12 de febrero de 2008
COSAS DE MUJERES
Para poder hacerlo necesitamos sexualizar nuestras formas de pensar, de vivir y de comunicarnos; significar nuestra diferencia sexual y convertirla en materia política, porque la diferencia enriquece, no tiene nada que ver con la desigualdad y desde ella podemos concretar nuestra visión del mundo sin seguir falsos caminos neutros. No es una tarea fácil, porque el patriarcado ha vuelto mudas muchas de las formas de comunicación entre mujeres, haciéndonos olvidar, por ejemplo, la importancia que tiene el hecho evidente de haber nacido mujer".
La extinción del nushu es apenas una pequeña parte de una tragedia mayor: la mitad de las lenguas que son habladas hoy se habrán extinguido a finales del siglo XXI; pues cada dos semanas muere una lengua en el mundo.
Algunos caracteres del nushu están copiados del chino, pero otros son de completa invención. El estilo es mucho más cursivo y más delgado que el chino, que tiende a ser de forma más cuadrada.
Dejo aquí un enlace genial World of Nushu donde podéis encontrar, si os interesa, absolutamente todo lo que se sabe hasta el momento sobre esta lengua, que no es todo.
sábado, 2 de febrero de 2008
AMORES SINTÁCTICOS
(I)
No me analices,
que después te predicaré.
Ahora eres mi sujeto,
y yo tu verbo copulativo.
Yo te atribuyo una relación de equivalencia
de igual a igual, en virtud de tu nombre con el mío.
Porque ser, estar o parecer ya no son nada.
Porque vengo a ser
poco más que una perífrasis
con aspecto ingresivo,
y al fundirnos en el ser de nuestros nombres
sólo un pronombre reflexivo.
Y yo quiero ser recíproco.
Junto a ti,
adyacente recostado,
fui callado como adjetivo
y acaso complemento de tu nombre:
me sustentas como apuesto sustantivo
y subordino que yo quiero ser tu hombre,
ser infinitivo, participio y, amando, la costumbre
como forma impersonal de dar cariño.
Tú eres mi causa y consecuencia,
condición de toda circunstancia.
Tiempo, lugar y modo…
nada existe en la periferia
de esta oración que te argumenta
incrustado en un porqué interrogativo.
¡Ah, compleméntame!
Seré tu complemento directo, bandido,
en la red de tu horizonte sintáctico-semántico,
arrastrado como un pez comparativo.
(II)
No me sustituyas por lo neutro;
antes soy tu adjunto, aditamento,
suplemento enfebrecido y locativo
por la gracia de un sujeto concordado
en tu número y persona, ya te digo
que me riges toda clase de quimeras,
necesario si me ves predicativo.
Quisiera ocultarme en tus palabras,
cumplir todos tus huecos funcionales
sin dejar cuantificados muchos mimos
-¿no me ves sujeto agente y no pasivo?-
y amarte activamente en voz activo,
y a la vez tan paciente y tan sumiso…
Yo sé bien que me quieres transitivo.
Hacia ti, a golpe de pronombre anaforado,
a volverme como enclítico en tus labios
voy, y vengo, y entro y salgo
coordinados estos cuerpos en un lío
para hacer esta frase bien compuesta.
Yo te quiero
y tú eres mi objeto directo,
sujeto mío.
Antonio Sánchez-Carrasco
(Amigo, lingüista, poeta, sabio, profesor, letrista... casi que por este orden).
miércoles, 30 de enero de 2008
LA TEORÍA DE LOS FÓSFOROS (Zündhölzer)
miércoles, 23 de enero de 2008
EL HERMANO OLVIDADO DE LAS BRONTË
Sie zeigt von links Anne, Charlotte, Branwell und Emily.
Su biografía no podía ser menos que la de sus hermanas. Tutor, retratista, poeta…
Su gran historia de amor, nefasta, con una mujer casada, Mrs. Robinson, mucho mayor que él, le condujo a escribir estos versos, y poco después, a su muerte.
(Lydia Gisborne era la Sra. Robinson. Este poema es una reflexion del tiempo que pasó con ella en su casa en Thorp Green).
On Ouse's grassy banks - last Whitsuntide,
I sat, with fears and pleasures, in my soul
Commingled, as 'it roamed without control,
'O'er present hours and through a future wide
Where love, me thought, should keep, my heart beside
Her, whose own prison home I looked upon:
But, as I looked, descended summer's sun,
And did not its descent my hopes deride?
The sky though blue was soon to change to grey -
I, on that day, next year must own no smile -
And as those waves, to Humber far away,
Were gliding - so, though that hour might beguile
My Hopes, they too, to woe's far deeper sea,
Rolled past the shores of Joy's now dim and distant isle.

"Emily" por Branwell
